viernes, 9 de abril de 2010
Drive-by Truckers “The Big-to-Do”
Estamos viviendo años dorados para Drive-by Truckers. “The Big-to-Do” lo corrobora y demuestra de nuevo su incansable creatividad. La banda ha cambiado de discográfica para lanzar la enésima joya y han facturado su disco más directo y accesible desde “The Dirty South” sin bajar un peldaño en la escalera de la calidad, lo cual supone su mejor tarjeta de presentación a las audiencias de todo el orbe. Estamos ante el momento más puramente rockero de la banda a lo largo de su carrera -y van nueve discos en trece años- con un claro punto de separación entre éste y su anterior disco. Las ya clásicas, concisas estructuras country e imprescindibles riffs marca de la factoría Hood nos traen bellas historias de perdedores inadaptados que ilustran los pasajes de “The Big-to-Do” con su añejo y reconocible sonido, tan familiar como la vieja historia que nos contaban nuestros mayores y que jamás nos cansábamos de oír. En un grupo cuya máxima es “song is King”, Hood y Mike Cooley siguen gobernando la nave DBT cuando toca componer, si bien Shonna Tucker ha contribuido con dos excelentes temas. En términos generales, los trece cortes (catorce en vinilo) ponen a la banda en la carretera que les sirve de hogar hoy día más que nunca para enfrentarse a este mundo hostil y “The Big-to-Do” ofrece una suerte de testimonio musicado de su experiencia vital. “Daddy Learned To Fly” abre fuego poderosamente demostrando el buen estado de forma de los georgianos, con toda la intensidad y emotiva distorsión que se espera de ellos. Hits atemporales como “The Fourth Night Of My Drinking” o “Drag The Lake, Charlie” (mi tema favorito hasta el momento, puro Petty), el hipnótico sincopado de “The Wig He Made Me Wear” y “You Got Another” interpretada a la voz por Tucker cierran la primera parte del disco para darle un giro virtual al antaño LP y reanudar la marcha con todo un hit-single como “This Fucking Job”. “After the Scene Dies” es una maravilla de himno, una muestra ejemplar que define su característico sonido. “(It’s Gonna Be) / I Told You So” es un pegadizo ejercicio de pop de raíces sureñas con Shonna a la voz una vez más, seguido por un bello medio tiempo, “Santa Fe”. “The Flying Wallendas”, con un in crescendo final al piano que funde la electricidad en un mar de calma, sirve de fin de fiesta para acabar a solas al son de “Eyes Like Glue”, disfrutando del último trago y deseando repetir la escucha de esta nueva maravilla.
Es en definitiva otro disco perfecto de estos nómadas constantes, verdaderos pertenecientes a la clase trabajadora del Rock cuyas andanzas no dudaremos a seguir cada vez que se acerquen al resto de humanos, sea en forma de disco o en directo.